Queridas amigas y amigos, gracias por responder a mi llamada para hacer de este nuevo espacio un sitio de encuentro y "buen rollito".
Tras hablar del gazpacho que, como le dije a "diario" es un plato perfecto, hoy quiero explicaros cómo hago yo el "Pisto manchego".
Otrora era un plato típico del verano, en la época de los tomates y los pimientos. Hoy día podemos disfrutarlo todo el año gracias a los invernaderos.
Hay por ahí muchas versiones del pisto manchego: que si con calabaza, que si con cebolla... para nada. El pisto manchego lleva aceite, pimientos,tomate y algunas especias para saborizarlo.
Y ya, sin más dilación pasamos a explicarlo:
PISTO MANCHEGO.
Comprad pimientos gruesos, carnosos, no italianos que sólo tiene la piel. La cantidad según vuestra necesidad, pero teniendo en cuenta que dura unos días sin que le pase nada, pues no importa si comprais una cierta cantidad.
Una vez lavados los pimientos, secadlos bien para que no salte el agua al freirlos.
Cortarlos en trocitos. Yo os recomiendo que para picar los pimientos os senteis. Yo reivindico preparar las comidas sentadas. Las mujeres de antiguamente cocinaban sentadas y no sufrían de varices ni pesadez de piernas como ahora.
Poned en una sartén abundante aceite de lo que querais: oliva, girasol, etc. Por supuesto, jamás mantequilla ni margarina.
Como, una vez frito el pimiento, os sobrará mucho aceite, cuando esté frío lo poneis en una taza, por ejemplo, lo envolveis en papel de aluminio y al frigorífico. No se estropea y vale para varias veces, puesto que el pimiento no suelta grasa de ninguna clase, evidentemente.
Cuando esté caliente echad los pimientos picados y tapad con una tapadera. Haciéndolo de este modo, el pimiento se recuece en lugar de freirse y sale más blandito, sin retostarse.
De vez en cuando levantais la tapadera y con una cuchara lo removeis.
Mientras, se va preparando el tomate.
El tomate para el pisto tiene que reunir unos requisitos imprescindibles: tiene que ser carnoso también, no acuoso, dulce y maduro sin estar pasado.
Yo personalmente prefiero comprarlo ya frito. Es la mejor forma de no eqivocarte y, además, ahorras energía puesto que el tomate ha de quedar como una salsa, sin agua y se tarda mucho hasta que se evapora toda el agua que contiene el tomate. Un 80%, ya sabeis. También se ahorra mucho tiempo.
En sartén aparte, poneis un poco de aceite, sólo pintar el suelo de la sartén, para que no se pegue el tomate al estar espeso, y echais en esa sartén la cantidad necesaria para vuestras necesidades. Es decir, el pisto será tan grande como la cantidad de tomate frito que pongais.
Una vez puesto el tomate en la sartén, con una cuchara de apartar vais tomando el pimiento y lo poneis con el tomate, procurando llevar un poco de aceite de freir el pimiento para que el tomate tome el saber a pimiento frito, o hervido, como querais.
Se mezclan bien ambas cosas, pimiento y tomate, y se pone en el fuego al mínimo.
Entonces se le añade un poco de ajo picadito ( yo lo compro ya picado) y alguna especia que os guste, yo le pongo cominos.
Una vez añadidas las especias se le echa al pisto un poquitín de agua para que hierba y adquiera el sabor y aroma (ya vereis como huele) de las especias, sin pegarse.
Y ya está. Se hace en un ratito y el resultado es increíble.
Se puede comer caliente, recién hecho.
Pero, si lo dejais unas horas, por ejemplo del mediodía a la noche, está aún mejor.
Se pude tomar como plato único.
O como guarnición: acompañado de huevos fritos. Acompañando a la tortilla española, pescado, y carnes.
Una forma que usaban los antíguos era freir un filete vuelta y vuelta y echarlo al pisto cuando hierba. El filete, de carne o pescado, toma el sabor del pisto y resulta una cena o comida estupenda. Es un buen truquillo para aprovechar sobras porque con el pisto se pone jugosos y sabrosos los retales.
Por cierto, yo no le pongo al pisto cordero, porque al tener el corder un sabor tan fuerte, tapa el sabor del pisto. Pero con filetes de cerdo, pollo, conejo, merluza, mero, etc está riquísimo.
Ya me direis.













01.04.08 @ 09:59